Ideas para restaurar y recuperar tu antiguo automóvil


Las partes de la carrocería de un antiguo automóvil que se encuentran oxidadas se pueden restaurar y recuperar con fibra de vidrio, un material utilizado para realizar reparaciones de larga duración.

Las reparaciones a una carrocería con fibra de vidrio se hacen con capas de este material reforzadas con resina de poliester catalizada. Este material se adhiere a casi cualquier otro, inclusive la mayoría de plástico, metal y varios tipos de madera porosa.

Dichas reparaciones tendrán la misma duración que el resto del automóvil si se hace de manera correcta. Los materiales necesarios para realizar la restauración y recuperar una carrocería con fibra de vidrio pueden adquirirse en algunas tiendas de suministros de pinturas.



Vas a necesitar:

  • Gafas de seguridad, mascarilla
  • Lija de varios gramajes y masilla
  • Trapos
  • Paletina y rodillo
  • Acetona
  • Amoladora
  • Fibra de vidrio
  • Resina de poliester
  • Catalizador (Peróxido de met)



  1. Comienza poniéndote las gafas de seguridad y mola cualquier óxido que haya sobre el metal. Realiza una limpieza en la superficie utilizando un trapo con un poco de acetona y fíjate que todo el metal dañado y con óxido sea quitado.
  2. Corta la fibra de vidrio en trozos, según el tamaño de la zona a reparar. Pon todas las capas que sean necesarias y haz que cada capa de fibra de vidrio sean un poco más grande que la que pusiste anteriormente.
  3. El paso siguiente es mezclar un poco de resina en un cubo de un tamaño reducido agregando entre un 1 y un 2% del catalizador. El catalizador debe mezclarse en la resina con la ayuda de una varilla hasta que quede completamente homogéneo. Este compuesto reacciona en función de la temperatura ambiente y del tipo de resina utilizada. Por norma general suele ser un material con poco tiempo de aplicación por lo que tendrás que ser rápido en la aplicación.
  4. Ahora debes humedecer la superficie del sector que estás reparando con la resina ayudándote con un rodillo o una brocha. Coloca la capa más pequeña de fibra de vidrio primero en el centro de la zona trabajada e impregnarla con resina haciendo uso del rodillo. Tienes que deshacer y entrelazar perfectamente los filamentos de la fibra de vidrio, sacando todo el aire que quedó bajo dicha capa. Realiza lo mismo con cada capa de fibra de vidrio que pongas hasta que la zona a reparar reconstruya una copia homogénea con el metal que lo rodea. Espera unas horas para que la fibra de vidrio endurezca.
  5. Colócate una mascarilla y lija por completo la zona reparada con la ayuda de una lijadora de mano. Utiliza el grano de lija adecuada, en función del grado de rugosidad que dejaste en el laminado. Tendrás que ir uniformando y afinando toda la superficie con la ayuda de masillas de carrocerías hasta tenerla lo suficientemente fina como para proceder al pintado final.